EE.UU. desvía 33 buques en operativo marítimo contra Irán.
Renuncia jefe naval y Teherán incauta embarcaciones.
La tensión entre Estados Unidos e Irán se intensificó en el marco del bloqueo naval en curso, con nuevos incidentes marítimos, movimientos militares y ajustes en la cúpula de defensa estadounidense.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que fuerzas estadounidenses han desviado un total de 33 embarcaciones desde el inicio del operativo en la región, como parte de las acciones de control marítimo vinculadas al conflicto.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní reportó la incautación de dos buques que, según su versión, operaban sin permisos y representaban un riesgo para la seguridad marítima. Las embarcaciones fueron trasladadas a costas iraníes.
El escenario se complejiza tras la salida del secretario de la Armada de EE.UU., John Phelan, quien dejó el cargo en medio de tensiones internas dentro del aparato de defensa, relacionadas con diferencias en la conducción del conflicto.
Por su parte, el presidente Donald Trump sostuvo reuniones con su equipo de inteligencia y reiteró su postura firme frente a Irán, incluyendo nuevas órdenes militares en torno al estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio energético global.
Desde Teherán, el presidente Masoud Pezeshkian manifestó disposición al diálogo, aunque acusó a Washington de incumplir compromisos y mantener una política de presión que dificulta avanzar hacia una negociación.
El tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz se mantiene limitado, con actividad reducida, lo que refleja el impacto inmediato del conflicto en rutas comerciales clave y eleva la incertidumbre sobre una posible escalada en la región.