El expresidente boliviano acusa violaciones al debido proceso y riesgo a su salud
Señala al gobierno y al sistema judicial de buscar su “muerte política”
El expresidente de Bolivia, Luis Arce, denunció desde prisión presuntas violaciones a sus derechos, tortura psicológica y un proceso judicial arbitrario, al asegurar que su detención responde a motivaciones políticas.
A través de una carta pública fechada el 31 de marzo y difundida este lunes, el exmandatario afirmó que desde su captura, el 10 de diciembre de 2025, ha enfrentado vulneraciones al debido proceso, a la presunción de inocencia, a la defensa legal y a las garantías de imparcialidad y seguridad jurídica.
Arce sostuvo que fue recluido en un espacio sin condiciones mínimas de habitabilidad y denunció que incluso le han negado solicitudes médicas planteadas por su defensa, lo que aseguró pone en riesgo su estado de salud.
En el documento, el exjefe de Estado también acusó al gobierno de Rodrigo Paz y al sistema judicial boliviano de intentar consumar una “muerte civil y política”, al tiempo que rechazó las acusaciones en su contra y exigió un proceso apegado a la legalidad.
Luis Arce permanece privado de la libertad por una investigación relacionada con presunta corrupción en el caso del Fondo de Desarrollo para los Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (Fondioc).